Realmente es admirable la vastedad de la vida. “Entre más vivo, más aprendo, y entre más aprendo, más descubro cuán poco sé…”, dice Barbara Streisand en otra de sus canciones.
Es fascinante comprender el mundo de los colores y su efecto sobre nuestro ánimo, y por ende, sobre nuestras acciones.
¡Qué bueno poder entender su funcionamiento, y así,
usarlo a nuestro favor!
Algunos colores tienen la cualidad de animar e “inyectar” energía; algo así como el efecto del azúcar en la sangre. Y otros tienen el efecto contrario: tranquilizador y pacificador.
Podría creerse que lo uno es positivo y lo otro negativo, pero no es así. Ninguno de ambos es negativo en sí mismo, sino dependiendo de cómo se utilice.
Veamos algunas cosas específicas que pueden ayudarnos, y contribuir grandemente a un uso positivo, correcto y prometedor de los colores y sus muchos tonos y varantes:
Algunos colores tienen la cualidad de animar e “inyectar” energía; algo así como el efecto del azúcar en la sangre. Y otros tienen el efecto contrario: tranquilizador y pacificador.
Podría creerse que lo uno es positivo y lo otro negativo, pero no es así. Ninguno de ambos es negativo en sí mismo, sino dependiendo de cómo se utilice.
Veamos algunas cosas específicas que pueden ayudarnos, y contribuir grandemente a un uso positivo, correcto y prometedor de los colores y sus muchos tonos y varantes:
1. Para una persona naturalmente enérgica, más energía
es negativa, pues lo que ella necesita es un balance, es decir, tranquilidad
exterior. Una persona pasiva necesita lo contrario: que el ambiente externo la
anime a movilizarse y le “inyecte” energía.
Entonces, no sólo es importante conocer el efecto de los colores sobre el ánimo, sino también reconocer la naturaleza de las personas que van a estar bajo su influencia (p.ej. conocer el temperamento del bebé para escoger el color de su cuarto; saber qué se quiere transmitir a los pacientes, para elegir el color del consultorio médico; a qué clase de personas se quiere atraer, para escoger el color de la fachada del almacén, etc.)
Entonces, no sólo es importante conocer el efecto de los colores sobre el ánimo, sino también reconocer la naturaleza de las personas que van a estar bajo su influencia (p.ej. conocer el temperamento del bebé para escoger el color de su cuarto; saber qué se quiere transmitir a los pacientes, para elegir el color del consultorio médico; a qué clase de personas se quiere atraer, para escoger el color de la fachada del almacén, etc.)
2. Una persona que está justificablemente triste se
sentirá bien vistiéndose con colores tranquilizantes, pues se sentirá protegida
de las miradas de los demás, y se estará consolando a sí misma a través de la
paz que le transmiten a su propio ánimo los colores que ha escogido.
3. Una persona enérgica hará bien en atenuar un poco
su seguridad personal, dejando espacio para las personas con las cuales ha de
relacionarse, que quizás no tengan tanta energía como ella. Evitará intimidar y
creará un ambiente de confianza y cercanía, agregando uno o dos colores
tranquilizantes a sus colores enérgicos.
4. Los colores tranquilizantes o pacíficos (pacificadores) son:
*Los colores pastel
*Los diferentes
tonos de café
*Azul marino
*Tonos de beige
*Tonos de
crema
*Tonos de gris
*Todos los colores que carecen de brillo: opacos**
**(Los colores opacos son ideales para personas hiperactivas, “eléctricas”. Y nada recomendables para personas tranquilas, pues su efecto sobre ellas es depresivo.)
5. Los colores estimulantes o alegres son:
*Todos los colores brillantes (aquí entran también los que aparecen entre los pacificadores, los cuales pueden "actuar como" brillantes, siéndolo: cafés, beige, crema, azul marinoy gris)
*El
blanco
*El negro
Algunos, a primera vista, podrían opinar que sostener que el color negro es animante es una falacia, pero no lo es. Algunas personas, principalmente debido a razones religiosas, relacionan el negro con tristeza (luto), oscuridad y/o maldad. Pero en realidad, el negro brillante (no opaco), como color, denota fuerza y seguridad.
6. La mezcla correcta de los colores le dará a la vista y al ánimo el mismo toque que el volumen al oído. Ejemplos:
a). Una mezcla de verde y amarillo brillantes puede atenuarse un poco con un café oscuro.
b). Un cuadro con colores pastel puede acentuarse con uno o dos colores brillantes.
7. Es bueno mezclar los colores con buen gusto:
- Evitar más de tres colores predominantes
- Dejar
un solo color como predominante sobre los otros dos, o como máximo dos sobre el
tercero
- Buscar armonía en texturas
- Combinar colores que preceden o siguen (según el arcoíris)
- Evitar mezclas bruscas y exageradas
- Buscar armonía en texturas
- Combinar colores que preceden o siguen (según el arcoíris)
- Evitar mezclas bruscas y exageradas
- No usar
más de un estampado (tanto en la vestimentave como en áreas, combinar con colores
lisos).
Por ejemplo:
* Cocina: Cortinas, toallas y orejas con estampado de frutas (manzanas rojas, peras y bananos, sobre fondo crema –tranquilizante- o blanco -estimulante-);
pared o azulejo amarillo pastel;
accesorios (refri, estufa, lavaplatos) color crema;
y gabinetes color verde oscuro (no brillante).
Esto le dará a la cocina un ambiente agradable de tranquilidad, con la acentuación de las cortinas y las toallas. De igual forma pueden escogerse motivos similares (frutas, granos, verduras que coincidan en colores) para el resto de los utensilios, funcionando a su vez como adornos: frascos y botes para guardar harina, sal, café, etc.
Por ejemplo:
* Cocina: Cortinas, toallas y orejas con estampado de frutas (manzanas rojas, peras y bananos, sobre fondo crema –tranquilizante- o blanco -estimulante-);
pared o azulejo amarillo pastel;
accesorios (refri, estufa, lavaplatos) color crema;
y gabinetes color verde oscuro (no brillante).
Esto le dará a la cocina un ambiente agradable de tranquilidad, con la acentuación de las cortinas y las toallas. De igual forma pueden escogerse motivos similares (frutas, granos, verduras que coincidan en colores) para el resto de los utensilios, funcionando a su vez como adornos: frascos y botes para guardar harina, sal, café, etc.
*Vestimenta: En el caso del hombre que usa
traje, puede jugar con los colores combinando: camisa, corbata, cincho y
zapatos (el casual, puede hacer lo mismo con la chumpa o el suéter, y el
deportista tomar en cuenta la gorra).
P.ej.: Para el hombre alegre que no quiere robarse toda la atención: traje negro (brillante), camisa de color (verde, azul, roja, amarilla, pero sin brillo), corbata del mismo color, pero brillante y con algún motivo extra (como piezas de ajedrez, objetos de escritorio, objetos deportivos, etc.), zapatos y cincho negros.
Para el hombre tranquilo, que no quiere pasar desapercibido: Traje café oscuro, camisa roja brillante, corbata negra (brillante u opaca) con rombos (u otro motivo) cafés, o corbata café con rombos negros o rojos (manteniendo el mismo tono de la camisa y el traje), cincho y zapatos negros.
8. No es necesario escoger obligatoriamente entre colores animantes o tranquilizantes, a menos de que la persona esté luchando conscientemente contra la depresión (escoger sólo estimulantes) o contra el estrés (escoger sólo tranquilizantes).
P.ej.: Para el hombre alegre que no quiere robarse toda la atención: traje negro (brillante), camisa de color (verde, azul, roja, amarilla, pero sin brillo), corbata del mismo color, pero brillante y con algún motivo extra (como piezas de ajedrez, objetos de escritorio, objetos deportivos, etc.), zapatos y cincho negros.
Para el hombre tranquilo, que no quiere pasar desapercibido: Traje café oscuro, camisa roja brillante, corbata negra (brillante u opaca) con rombos (u otro motivo) cafés, o corbata café con rombos negros o rojos (manteniendo el mismo tono de la camisa y el traje), cincho y zapatos negros.
8. No es necesario escoger obligatoriamente entre colores animantes o tranquilizantes, a menos de que la persona esté luchando conscientemente contra la depresión (escoger sólo estimulantes) o contra el estrés (escoger sólo tranquilizantes).
Estos conocimientos son ideales tanto para individuos que desean cuidar de su alma tanto como de su cuerpo, así como para todas aquellas personas que están puestas como autoridad.
9. Si se sabe que el trabajo es estresante, entonces es ideal arreglar toda el área de trabajo, e incluso los uniformes, con colores que contribuyan a mitigar el estrés. De igual forma, si el trabajo es tedioso o de poco movimiento, adecuar el vestuario y el área laboral para crear una sensación de energía activa es lo ideal.
10. En cuanto a espacio, los colores oscuros dan la sensación de reducir el espacio, mientras que los colores claros transmiten la sensación de amplitud. Los colores oscuros quedarán bien entonces en dormitorios, salas, oficinas personales, etc., para las personas que gustan de un lugar acogedor. Los colores claros servirán mejor para brindar la sensación de amplitud en baños, lavandería, salas de espera, elevadores, corredores, escaleras públicas, y todo lugar en donde se reúnan muchas personas.
11. La elegancia dependerá del buen gusto con el que se mezclen los colores y los accesorios. Entre más colores y más accesorios se elijan, más difícil será mantener la armonía. Mientras se mantenga el buen gusto, no importa cuántos elementos se combinen. Pero es mejor optar por menos dificultad, y seguir las reglas, hasta dominar el arte de combinar los colores sin caer en llamar la atención negativamente.
No hay ninguna prisa, la meta es conocernos, comprendernos, cuidarnos, consentirnos, disfrutarnos; extendernos a otros y aprender a disfrutar tanto de nosotros mismos como de relacionarnos con ellos. La vida es cambiante, y nuestro conocimiento debe acomodarse a estos cambios, pero sin carecer de valores eternos, gustos definidos o la búsqueda y persecución de una identidad madura.
¡Adentrémonos en el mundo de los colores, y disfrutemos
la aventura de percibir la vida de un nuevo modo!
Canciones:
"You light up my life" D. Boone
"You decorated my life" K. Rogers
"True Colors" C. Lauper
"You light up my life" D. Boone
"You decorated my life" K. Rogers
"True Colors" C. Lauper
Comentarios
Publicar un comentario